Para prevenir la producción descontrolada de radicales libres al ejercitarse, es recomendable recurrir a la Vitamina C, que es un antioxidante primordial y desempeña un papel protector en todo el organismo.

 

La práctica del ejercicio es primordial para mantener un buen estado de salud. Tanto la falta, como el exceso de actividad física resultan perjudiciales para la salud, ya que mantener el equilibrio es vital para que el organismo no se perjudique. Cuando se realiza ejercicio físico cambian rápidamente las necesidades energéticas dependiendo de la intensidad del esfuerzo y del estado funcional de la persona.

El ejercicio físico incrementa el consumo de oxígeno, especialmente por parte del musculo esquelético. Este oxigeno se requiere para producir energía y en este proceso, el organismo genera sustancias altamente dañinas llamadas radicales libres (ROS) que "oxidan" y dañan las estructuras de las células, con el consiguiente daño celular de tipo oxidativo (stress oxidativo). Debido a esto, el corazón, los vasos, el cerebro, los pulmones y todos los órganos y tejidos del practicante de ejercicio físico está constantemente sometidos a la amenaza de los radicales libres, momento en el cual las demandas de oxígeno son mayores por parte de la célula.

El estrés oxidativo que es causado por entrenamiento en exceso y(o) competencias tiene consecuencias negativas frecuentes, dentro de estos resultados poco favorables se encuentran, síntomas cardiovasculares con aumento de la tensión arterial, insuficiencia del corazón, disminución de la resistencia al ejercicio y debilidad muscular. Así mismo, se pueden presentar síntomas cerebrales con tendencia a la inestabilidad y alteraciones de la memoria y a nivel osteo-articular síntomas de rigidez, dolores e inflamaciones, etc.

Para evitar o reducir el estrés oxidativo, es recomendable la terapia con altas concentraciones de antioxidantes como la vitamina C de nueva generación, que contrarresta los ROS y evita las lesiones y procesos inflamatorios y/o infecciosos, neutralizando los radicales.

En ciertos momentos, la demanda de vitamina C puede ser más alta que la que se puede aportar vía oral. En estos casos, por motivos terapéuticos es recomendable la aplicación de vitamina C en altas dosis o megadosis. Tras una infusión de altas dosis endovenosas o intravenosas de Vitamina C, la concentración en la sangre es tan alta que se puede abastecer lo suficiente y también aquellos tejidos en el cuerpo que necesitan y requieren una demanda especialmente alta.

Gracias a su potente efecto antioxidante la vitamina C neutraliza los radicales libres y refuerza el sistema Inmunológico, siendo altamente efectivo. Así mismo hay una rápida recuperación de colágeno y fibra muscular mejorando el rendimiento deportivo y evitando el daño celular generado por el ejercicio.

Así que, si usted es deportista y aficionado al ejercicio, es muy recomendable la vitamina C inyectable ya que es fácil y de segura aplicación para así evitar efectos negativos en el organismo.